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Recetas paso a paso

Ajoblanco malagueño

¡Imagina un refrescante chapuzón en verano, eso es el ajoblanco malagueño en tu boca! Su textura cremosa y el equilibrio perfecto entre el ajo y la almendra te transportan a las soleadas costas de Málaga.

Y lo mejor de todo, ¡prepararlo es tan sencillo como disfrutar de un atardecer!

Orígenes del Ajoblanco

¿Te has preguntado alguna vez el secreto de los andaluces para sobrevivir al calor del verano? No busques más, porque el Ajoblanco malagueño es la respuesta.

Esta sopa fría es más que una tradición; es un legado que nos conecta con civilizaciones antiguas. ¡Sí!, es posible que los romanos ya disfrutasen de algo muy parecido a lo que hoy conocemos como Ajoblanco.

Te voy a contar un secreto: cada vez que preparo Ajoblanco en casa, siento que estoy reviviendo una parte de la historia. Y es que esta receta ha pasado de generación en generación, adaptándose y manteniéndose vigente.

Es tu turno de ser parte de esta historia culinaria. ¿Te animas a preparar un Ajoblanco y dejar que sus sabores te refresquen?

Ingredientes esenciales

¡Déjate seducir por el encanto del Ajoblanco malagueño! Cada vez que preparo este plato, me transporto a los soleados campos de Andalucía, donde la tradición culinaria se vive con pasión.

Aquí te revelo los secretos para que tu Ajoblanco sea tan auténtico como los que se sirven en las terrazas malagueñas.

ingredientes ajoblanco malagueño

Empieza con las almendras, que deben ser de la variedad Marcona, suaves y ligeramente dulces, ideales para conseguir esa textura perfecta. El ajo, protagonista silencioso, debe ser medido con precisión: ni mucho ni poco, solo lo necesario para despertar el paladar sin dominar el conjunto.

El aceite de oliva virgen extra, alma de nuestra tierra, debe ser generoso para envolver cada sabor en un abrazo cálido y dorado. Y el agua, fresca y pura, será la que refresque tus sentidos en cada cucharada.

Una pizca de sal y la decisión de si añadir o no un chorrito de vinagre quedan en tus manos. En mi familia, siempre se ha optado por un toque de vinagre de Jerez, que le da ese carácter inconfundible.

Recuerda, cada Ajoblanco cuenta una historia diferente, y la tuya está a punto de empezar. Atrévete a jugar con los ingredientes, a encontrar el equilibrio que hable de ti y de tus raíces. ¡El arte de la cocina andaluza te espera!

elaboracion ajoblanco malagueño

Preparación paso a paso

¡Embárcate en la aventura de crear un Ajoblanco malagueño que te enamorará! Este plato es un tesoro de la gastronomía andaluza, y ahora tú puedes ser el artista que lo lleve a la mesa.

  1. Selección de almendras, un ritual: Recuerdo que mi abuela siempre decía que una buena almendra es el secreto de un Ajoblanco perfecto. Busca almendras frescas y déjalas que se sequen al sol, como se ha hecho siempre en los pueblos de Málaga.
  2. La base de ajo y almendras, un legado ancestral: Con paciencia y amor, machaca los ajos en un mortero. Añade las almendras y machaca hasta que la mezcla te hable de historias y sabores antiguos.
  3. Emulsión con aceite, un baile de sabor: Al mezclar el aceite de oliva, imagina que estás vertiendo el dorado sol andaluz en tu plato. Agrega agua fría y baila al ritmo de la emulsión hasta que la textura sea suave como la brisa marina.
  4. La pausa que realza: En la frescura de la nevera, nuestro Ajoblanco adquiere su carácter. Es como la siesta bajo una parra, esencial para que los sabores se fundan en un abrazo.

Al servirlo, piensa en los campos de almendros en flor y no dudes en añadir tu propio giro: unas hojitas de menta fresca o un chorrito de vino dulce de la tierra. ¡Cada Ajoblanco cuenta una historia diferente!

Receta

Ajoblanco malagueño

Tiempo de preparación: 20 minutos + tiempo de refrigeración

Disfruta de esta refrescante sopa fría, ideal para los días calurosos de verano y con todo el sabor de la tradición malagueña.

Ingredientes

  • 200 g de almendras Marcona
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de agua fría
  • Sal al gusto
  • Un chorrito de vinagre de Jerez (opcional)

Instrucciones paso a paso

  • Comienza por pelar las almendras, si no las has comprado ya peladas. Para ello, escáldalas en agua hirviendo durante un minuto y retíralas con una espumadera. Luego, sumérgelas en agua fría y pélalas presionando entre los dedos.
  • En un mortero, machaca los dientes de ajo con una pizca de sal hasta obtener una pasta. Añade las almendras y sigue machacando hasta que se forme una masa homogénea.
  • Traslada la mezcla a una batidora y, mientras bates, añade poco a poco el aceite de oliva hasta que se forme una emulsión suave y blanquecina.
  • Incorpora el agua fría y sigue batiendo. Si has decidido usar vinagre, es el momento de añadirlo. Prueba y ajusta la sal a tu gusto.
  • Deja que el Ajoblanco repose en el refrigerador durante al menos 2 horas antes de servir. Esto permitirá que los sabores se intensifiquen y la sopa se sirva bien fría.

Notas:

  • Para servir, puedes acompañar el Ajoblanco con uvas blancas o trocitos de melón, que contrastan a la perfección con el sabor de la sopa.
  • Si prefieres una textura más fina, puedes pasar la sopa por un colador fino después de batirla.
  • Conserva el Ajoblanco en el refrigerador y consúmelo en un máximo de 2 días para disfrutar de todo su frescor.