Ajoblanco

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Receta del ajoblanco tradicional

¿Quién no conoce el ajoblanco? Se trata de una receta muy consumida no solo en Andalucía sino también en Extremadura y el sur de Castilla La Mancha.

En cada lugar tienen su propia forma de elaborar esta clase de plato y lo cierto es que es muy agradecido porque puede incluir un gran número de ingredientes diferentes.

Receta del ajoblanco tradicional

Por norma general es como una sopa fría donde premia el sabor de las almendras, la miga de pan, el aceite de oliva, etc. En otros lugares, como Almería, esta elaboración se hace tan sumamente densa que se puede untar sobre el pan y se hacen unas tapas excepcionales, con un sabor realmente delicioso.

Sea como sea, el sabor es estupendo, aunque no podría decirse cuál es la receta base de esta elaboración dado que su origen se remonta a la época de los romanos, por lo que sería bastante complejo dilucidar su origen e ingredientes desde sus orígenes.

A pesar de ello hay formas muy tradicionales de hacer este plato, tal y como queremos compartir contigo en este artículo.

Si tienes la oportunidad de prepararlo, no dudes en hacerlo, es muy fácil, se prepara muy rápido y es sano y sobre todo muy nutritivo, con un gran aporte de vitaminas y minerales necesarios para nuestro organismo.

Ingredientes para preparar el ajoblanco de forma tradicional

Los ingredientes necesarios para esta elaboración son los siguientes:

  • 1 litro de agua fría
  • 225 gramos de almendras.
  • 200 mililitros de aceite de oliva virgen extra suave.
  • 125 gramos de miga de pan.
  • 4 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez.
  • Sal (al gusto)

Como podrás ver a continuación, su forma de elaboración es muy sencilla y no requiere de una gran experiencia en la cocina. Además se hace tan rápido que puede ser preparado en un rato en esos momentos en los que se tienen invitados y no se sabe qué preparar.

Modo de elaboración del ajoblanco tradicional

En un recipiente echaremos la miga de pan y la remojaremos durante unos 10 minutos con el agua fría. Cuando haya pasado ese tiempo, escurriremos un poco la miga, pero dejándola húmeda, y la reservaremos.

Si has comprado almendras tostadas puedes saltarte este paso; de lo contrario tendrás que tostarlas en una sartén hasta que cojan algo de color. En este momento las separaremos del fuego, dejaremos que se enfríen y reservaremos.

En el vaso de la batidora pondremos las almendras y la miga de pan que tenemos reservada. Incorporaremos un poco de agua y batiremos bien la mezcla hasta que esté bien triturado todo.

Tras ello, iremos incorporando lentamente el agua, después el ajo, que habremos pelado y picado previamente en trocitos pequeños, el vinagre y el aceite de oliva.

Batiremos la mezcla hasta que haya conseguido una textura adecuada a nuestros gustos. A algunas personas les gusta encontrarse con trocitos de almendras y a otras personas les gusta triturarlas al máximo, aunque también se pueden colar y retener los trocitos en el colador. Probaremos y sazonaremos a nuestro gusto.

Una vez acabado, dejaremos que la mezcla se enfríe durante al menos 3 o 4 horas en la nevera. Serviremos en platos hondos o boles y podremos acompañar de algunas almendras, un cordón de aceite de oliva, crujientes de jamón, patata asada o aquellos ingredientes que más nos gusten para acompañar esta deliciosa receta, incluso frutas como melón, manzana, uvas, granadas, etc.

Si se desea, también se puede añadir leche de almendras para resaltar más el sabor, aunque si se desea una textura más densa, se puede echar leche entera, pero como siempre, depende de los gustos de cada uno.

Porciones: 4
Tiempo de preparación: 30 minutos
En total, está listo en: 30 minutos