Ajoblanco

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Ajoblanco de remolacha

Muchas personas conocemos el ajoblanco, una sopa fría de almendras que tiene un sabor sorprendente y que es muy fácil de hacer.

Como sucede con muchas recetas, esta no iba a ser menos y tiene un gran número de variedades diferentes como la que te vamos a enseñar a hacer en este artículo, un ajoblanco de remolacha, con una textura y un color completamente diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Ajoblanco de remolacha

Se trata de una elaboración bastante innovadora, ideal para los días en los que hace más calor dado que es muy refrescante, aunque como podréis ver, ni el color ni el sabor son como los del ajoblanco, aunque tenga su misma base de elaboración, pero no deja de ser una buena idea probar cosas nuevas.

Además, hay diferentes sabores incluidos en esta elaboración que aportan un sabor estupendo como el que ya tiene de por sí la remolacha que es dulce, pero combinada con el queso y el resto de ingredientes, puede convertirse en una auténtica sorpresa para el paladar.

Además, si eres de los que controlan los beneficios de todos los alimentos que comes, debes saber que la remolacha cuenta con un componente que se llama óxido nítrico, que sirve para relajar tanto la presión arterial como los vasos sanguíneos, entre otros beneficios para el organismo.

Ingredientes para el ajoblanco de remolacha

Para preparar este plato necesitaremos estos ingredientes:

  • 500 mililitros de agua fresca
  • 200 gramos de almendras peladas
  • 200 gramos de remolacha cocida
  • 100 gramos de queso de tipo feta
  • 10 gramos de menta fresca
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra suave
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Sal (a discreción)

Como veréis a continuación, su elaboración es muy sencilla y cualquier persona podría hacerlo, aunque no tenga ninguna clase de experiencia en la cocina.

Puede ser servida como primer plato y ser acompañada por picos de pan o tostas, con lo que resaltar su sabor. Seguro que con esta elaboración conseguirás sorprender a tus comensales.

Modo de elaboración del ajoblanco de remolacha

Lo primero que hay que hacer es poner a remojo en agua fresca las almendras durante unos 15 minutos para que se hidraten.

Tras ello, hay que ponerlas en el vaso mezclador y triturarlas hasta conseguir una pasta.

Por otro lado, debemos pelar y majar el ajo para incorporarlo al vaso mezclador y volver a mezclar todo durante un minuto aproximadamente a velocidad máxima.

El siguiente paso es incorporar la remolacha previamente cocida junto al agua y mezclar hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.

Tras ello, hay que incorporar las dos cucharadas de vinagre de vino tinto junto al azúcar y mezclar de nuevo a velocidad máxima durante otro minuto.

Una vez estén mezclados todos los ingredientes, hay que echar un poco de aceite de oliva y volver a batir durante unos cinco minutos para conseguir una textura ciertamente cremosa. En este momento agregaremos sal al gusto.

Tras ello, lo mezclaremos durante 10 segundos de nuevo para que se incorpore la sal y colocaremos el ajoblanco de remolacha en un recipiente amplio.

Cortaremos el queso feta en trozos pequeños y se le incorporará a la elaboración. Como decoración se le pueden poner hojas de menta, que aportarán frescor a la composición, aunque no es obligatorio.

Antes de consumir este original ajoblanco se recomienda dejarlo reposar durante al menos una hora dentro de la nevera para que adquiera una temperatura fresca y se terminen de fusionar todos los sabores.

Después de ese tiempo ya estará lista para consumir, tan solo hay que verter la mezcla en el recipiente elegido y... ¡buen provecho!

Porciones: 4
Tiempo de preparación: 25 minutos
En total, está listo en: 25 minutos