Ajoblanco

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Ajoblanco de Almería

Al igual que sucede con el gazpacho, el ajoblanco tiene un gran número de formas de elaboración diferentes y podemos encontrar el ajoblanco malagueño, el cordobés o el de Almería, como vamos a compartir contigo en este artículo.

Se trata de una receta muy sencilla de preparar y del que seguramente os sorprenderá su delicioso sabor.

Ajoblanco de Almería

Ingredientes para hacer el ajoblanco de Almería

Para la preparación de este plato se necesitan los siguientes ingredientes:

  • 150 gramos de almendras
  • 150 mililitros de leche semidesnatada
  • 125 mililitros de aceite de oliva virgen extra suave
  • 125 gramos de miga de pan
  • 30 mililitros de vinagre de vino blanco
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharada pequeña de sal

Un apunte a tener en cuenta cuando hagas esta receta. El ajoblanco de Almería es más espeso que en otras versiones, es prácticamente para untar, aunque si quieres que quede más líquido, debes echarle más leche, pero como siempre, esto va al gusto de cada uno.

Para que sea más rápida y fácil esta elaboración, se aconseja tenerlo todo preparado, tanto los ingredientes como los utensilios y recipientes. De esta forma, habrás preparado esta elaboración en mucho menos tiempo del que te imaginas.

Modo de elaboración del ajoblanco almeriense

Lo primero que hay que hacer es mojar la miga de pan, que es el elemento que marcará el espesor de esta elaboración. Después de mojarla hay que escurrir para que pierda un poco de agua, pero no toda, debemos reservar mientras está húmeda.

Por otro lado pelaremos los ajos y los trocearemos, eliminando la parte central que además de hacer que repitamos las comidas, hace que sea más difícil la digestión.

En este momento podremos poner en el vaso de la batidora el ajo y la miga de pan.

Nuestro siguiente paso será preparar las almendras y para ello pondremos un cazo con agua a hervir y cuando el agua esté lista, pondremos las almendras en un colador y las escaldaremos en el agua hirviendo.

Esto hará que podamos retirarles mejor la piel y se hidraten, haciendo que sea más fácil triturarlas en el vaso de la batidora. Otra opción es comprarlas peladas, pero la almendra debe ser natural, no tostada.

Cuando estén peladas las incorporaremos al vaso, pondremos le leche semidesnatada, la sal, un chorro de vinagre de vino blanco y lo trituramos todo.

A medida que vamos batiendo iremos incorporando poco a poco el aceite de oliva virgen extra suave sin dejar de triturar. Poco a poco la textura irá haciéndose cada vez más cremosa, con más color y mejor sabor.

Debemos seguir batiendo hasta que consigamos que no haya grumos y la mezcla sea completamente homogénea. Si no nos gusta que se quede para untar, podemos echarle más leche y menos aceite, según los gustos de cada uno, pero la receta almeriense es así.

En caso de que nos quede demasiado líquido tendremos que añadir más miga de pan o almendras.

Cuando acabemos de triturarlo todo, ya tendremos la receta lista, aunque lo más recomendable es meterlo todo en la nevera y dejarlo al menos dos o tres horas para que la mezcla vaya adquiriendo consistencia y se pueda untar fácilmente en el pan. Seguro que nunca antes habías probado algo así de delicioso.

Nunca está de más untarlo sobre unas buenas rebanadas de pan de pueblo recién hecho y acompañar de unos pimientos asados o del piquillo, que también le aportan un sabor delicioso.

Seguro que cuando hagas esta elaboración, tus comensales se quedarán asombrados de lo rico que está este sencillo plato que puede usarse como entrante o incluso como excusa para juntarse unos cuantos amigos y disfrutar de unas cuantas cervezas.

Porciones: 4
Tiempo de preparación: 20 minutos
En total, está listo en: 20 minutos